Centro Insignia Región Pampeana
Los Centros Insignia, destinados a investigar, difundir, distribuir y comercializar productos y servicios para la producción agrícola (combustibles, aditivos, fertilizantes, semillas, etc.), surgen de un concurso de proyectos convocado por el comitente y se localizan en cabeceras de regiones productivas del territorio argentino. El primero de ellos se desarrolla en los límites del casco urbano de Tres Arroyos, en el sur de la Provincia de Buenos Aires, sobre la Ruta Nacional 3. Organiza el sitio en dos sectores complementarios: un frente público con el Edificio Principal y el Parque Laboratorio y un Área Operativa con el conjunto de tanques y naves logísticas de acopio y distribución, estructurando en forma de peine la circulación de diferentes vehículos pesados en bandas alternadas de locales cerrados, semicubiertos y patios.
Los tipos edilicios se desarrollan a partir de las naves abovedadas propias de los paisajes rurales de la pampa argentina, que aportan racionalidad constructiva, rapidez de montaje y economía. La forma de reinterpretar ese tipo, combinándolo hasta formar un bloque complejo y variado en el área operativa y abstrayéndolo como bóveda aislada y flotante en el edificio principal, determina las principales cualidades espaciales, técnicas y estéticas del proyecto.
La serie de bóvedas fluctuantes para las actividades de carga y descarga se dispone detrás de la nave del edificio principal, que contiene espacios flexibles y multifuncionales para las actividades sociales, educativas y comerciales integradas al Parque Laboratorio por la galería y su terraza. Este campo versátil asocia áreas parquizadas de vegetación nativa y cultivos estacionales para incluir además la exposición de maquinaria, diversos eventos de difusión e intercambio con la comunidad, constituyendo un paisaje cultural propio y significativo.
El edificio principal contiene programas de capacitación (aulas y salas de reuniones), laboratorios, showroom y las oficinas administrativas con los principales servicios al personal, en un conjunto de dos piezas que se caracterizan de manera diferenciada. Por un lado, un bloque público de acceso, dominantemente transparente, contenido por una bóveda sostenida ligeramente por columnas ramificadas para concentrar los apoyos en la menor cantidad de puntos, con galerías y terrazas que promueven el máximo intercambio con el contexto para visitar los cultivos, comprender el funcionamiento integral del centro y alojar muy diversos eventos. Esa pieza de alta exposición está acompañada por un bloque administrativo mucho más privado y discreto, que responde a criterios de flexibilidad.
La organización del área operativa adopta módulos regulares de estructuras metálicas abovedadas dispuestas en serie para contener todos los programas con sus determinaciones particulares de infraestructura, logística y seguridad. Define un sistema guiado por la simplicidad y compacidad de los circuitos de vehículos pesados, que varía en la configuración de cubiertas y cerramientos, y el aumento o reducción de módulos. Hacia el frente se integra una galería peatonal que articula las naves con la circulación pública en una franja protegida y segura, y un sistema de portones corredizos que identifica con colores y señalización los diferentes usos y productos. Las naves incluyen lucarnas de formas y tamaños diversos, que además de caracterizar la cubierta, permiten integrar fácilmente algunas funciones que necesitan mayor altura y mejorar las condiciones de iluminación y ventilación de algunos espacios específicos.
La secuencia organizativa de las naves dispone el cargadero de combustibles cerca del acceso vehicular, para reducir al mínimo la trayectoria interna de los transportes de combustibles, que además se guardan y estacionan en el primer módulo de naves cerradas adyacente. Las dos últimas naves en el extremo opuesto concentran el manejo de semillas y celdas de fertilizante a granel, habilitando por un lado la potencial vinculación de las semillas con norias, silos u otros dispositivos que puedan integrarse al Parque Laboratorio con la menor interferencia posible con las maniobras de otros vehículos, y por otro empleando el frente de la última nave hacia la medianera como espacio protegido para la descarga segura.
El Centro Insignia de Tres Arroyos asume el desafío de constituirse como un hito regional y, al mismo tiempo, integrarse con naturalidad al tejido de transición entre el suburbio y el área rural productiva, reinterpretando las potencialidades de las arquitecturas que modelan los paisajes pampeanos.